03 septiembre 2008

Máscara más cara...

Siempre, decía Bruno, llevamos una mascara, que nunca es la misma sino que cambia para cada uno de los lugares que tenemos asignados en la vida: la del profesor, la del amante, la del intelectual, la del héroe, la del hermano cariñoso. Pero ¿qué máscara no ponemos o qué máscara nos queda cuando estamos en soledad, cuando creemos que nadie, nadie, nos observa, nos controla, nos escucha, nos exige, nos suplica, nos intima, nos ataca? Acaso el carácter sagrado de ese instante se daba a que el hombre está entonces frente a la Divinidad o por lo menos ante su propia e implacable memoria.

¡Cuántas lágrimas hay detrás de las máscaras! ¡Cuánto más podría el hombre llegar al encuentro con el otro hombre si nos acercáramos los unos a los otros como necesitados que somos, en lugar de figurarnos fuertes! Si dejáramos de mostrarnos auto suficientes y nos atreviéramos a reconocer la gran necesidad del otro que tenemos para seguir viviendo, como muertos de sed que somos en verdad, ¡cuánto mal podría ser evitado!
de La Resistencia, Ernesto Sabato

Tengan paz.
Ay querido Duff... este libro (como tantos otros) me comió un poquito la cabeza...
Sa.

2 comentarios:

Jorge dijo...

Hola amigo: quería invitarte que visites el blog que estoy realizando con mis alumnos de segundo año de la secundaria sobre LA DISCRIMINACIÓN.
http://nodiscrimine.blogspot.com
Tema arduo e interesante.
Seguro será de tu agrado.
Te invitamos que leas lo que gustes de él y hagas una opinión sobre el mismo.
Tu aporte será valioso.
En el blog encontrarás un traductor de la página en varias lenguas si lo necesitas.
Un abrazo desde la Argentina.

Félix dijo...

A esta canción creo que la conocés:

Las cosas que no hiciste
porque te parece que no le gusto
Las cosas que no le dijiste
porque te parece que no te escuchó.
Las cosas que no hiciste
por miedo al que dirán
Las cosas que no le dijiste
porque no hay palabras que puedan hablar
y la cáscara máscara,
tapa la cara que ríe y que llora,
y que te mintió.
y la chica que pasa,
te deja su olor en el pecho caliente,
como una flor...


Y me hiciste acordar a esta canción.

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